Un piloto se dispone a realizar su turno de descanso después de que una azafata le informe de que la cabina habilitada para ello está disponible. Pero al llegar encuentra una pequeña niña de unos cinco años durmiendo…
Una mañana de invierno una de las
azafatas del avión que hacía cualquier ruta de vuelo se dirigía por el
pasillo del avión hacia la cabina de mando después de atender a los pasajeros. Entonces se acercó a uno de los pilotos y le informó de que la cabina de descanso estaba libre. Entonces el hombre se levantó y se marchó a dormir un rato. Cuando el piloto entró en la pequeña cabina estaba
totalmente oscura, pero al apoyar una mano en una de las literas notó
un bulto. Había alguien durmiendo, pero la azafata le había comunicado
que la pequeña cabina estaba vacía. Alumbró con una linterna de bolsillo
hacia la cama y observó con sorpresa que había una niña de unos cinco
años tumbada en la litera . La arropó con la manta y sin hacer mucho
ruido salió de la habitación y cerró la puerta.
Al momento fue a buscar a la azafata y
le contó lo que había sucedido. Ésta, le dijo que era imposible porque
no iban niños en ese vuelo. El piloto no se lo podía creer, el había
tocado con sus propias manos el cuerpo de la pequeña.¡¡ Incluso notó su
respiración mientras dormía!!
Entonces la azafata con cara de preocupación le dijo – ¿Ve usted
esa pareja de allí al fondo? ¿ La ve?- repetía, dirigiéndose con la
cabeza hacia una joven pareja con los rostros pálidos y demacrados.
Sí, sí, por supuesto que los veo… afirmó el piloto.
¿ Pero qué tienen que ver ellos en la historia? Preguntó con cara de intriga
Se dirigen al entierro de su hija, ella va abajo en un ataúd, junto con el resto de mercancías…contestó ella.
El piloto se quedó pálido al escuchar la noticia
y salió corriendo a la cabina donde vio a la niña. Allí no había nadie.
Se acercó al baño a refrescarse la cara y al mirarse al espejo se dio
cuenta de que había escrito algo con un pequeño dedo, decía:
Gracias por arroparme…
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